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Cómo preparar una ronda de inversión y empezar a vender tu negocio

Startup. MVP. Pivotar. Escalable. Lead. Pitch. Deck. CAC, CEO, CMO, CTO, CFO, COO, ROI. Y ahora te dicen que tienes que hacer una “Ronda de Inversión”. Eso es. En tu cabeza se ha dibujado otro acrónimo: NPI. Si tienes unos minutos, quédate conmigo y te lo cuento.

Los negocios tienen muchas formas de conseguir dinero. Préstamos de bancos, subvenciones, ayudas públicas o financiación privada. Esta última puede venir de personas de tu entorno (la famosa triple f – Friends, Family and Fools-), o de los socios de tu startup. Así de simple: una ronda de inversión (o de financiación, puedes llamarla de las dos maneras) se centra precisamente en buscar liquidez a través de los socios. Pero no sólo de tus socios actuales, sino de potenciales.

Lo primero que debes saber antes de lanzarte a abrir una ronda de inversión, es que lo que tienes que salir a vender no es sólo tu producto, sino tu negocio. Vas a buscar a gentes que quieran poner dinero en tu proyecto y, a cambio, tú les darás participaciones de tu compañía. Cuando hayas cerrado tu ronda, harás un aumento de capital y tu porcentaje en la startup que has montado se reducirá. En lenguaje técnico: emitirás nuevas participaciones y te diluirás. Tú y todos los fundadores.

Te recomiendo que pienses bien en que estás saliendo a contarle al mundo lo que ofreces, cómo lo vas a hacer, con quién vas a trabajar y cuánto vale. Dedícale un tiempo a prepararla y ponte una fecha tope para empezar a salir a la calle a vender. Es mejor bueno que perfecto, así que no te obsesiones con los pequeños detalles.

En mi experiencia el éxito de tu ronda debe seguir un equilibrio entre planificar, convencer y rematar. Si no planificas, puedes tener suerte y convencer a alguien, pero si luego no sabes o no habías preparado la documentación para rematar, corres el riesgo de que tu posible inversor se retracte. Y si no planificas no hace falta que te diga que lo más seguro es que quedes como un auténtico paquete.

¿Qué debo decidir cuando prepare la ronda de inversión?

 

En mi experiencia estos son los puntos que debes tener claros para tu ronda:

  • Importe que quieres conseguir: cuánto, por qué y para qué.
  • Plazo para abrir y cerrar: no te eternices.
  • Ticket mínimo: recuerda que van a ser tus socios. No dejes que entren a cualquier precio.
  • Valor de la compañía: tenlo claro y sal a defenderlo.

¿Qué tiene que tener mi negocio?

Cuando celebres tu ronda lo ideal es que ya tengas tu sociedad constituida. Si no, será imposible que recibas el dinero y puede que tus inversores se enfríen si tienen que esperar.

Cuando constituyas tu empresa, asegúrate de que tus estatutos son flexibles y prevén todos los tipos de órganos de administración. Puede que ahora tengas un administrador único. Pero cuando la ronda se haya cerrado tus nuevos socios te van a exigir que tengas consejo de administración, y no puedes perder tiempo y dinero haciendo una modificación de estatutos.

Si tienes pacto de socios mejor aún. Los inversores os lo van a modificar seguro, pero si ya tenéis uno podrán ver algo más de vuestro adn y cómo queréis regular vuestras relaciones. Y vuestro compromiso: un compromiso de permanencia de los socios fundadores, el denominado “vesting”, es clave para vosotros y vuestros inversores. Estableced un calendario para ir consolidando vuestras participaciones en la compañía y se premie vuestro compromiso.

¿Qué documentos tengo que tener listos?

Las rondas de inversión se suelen formalizar de dos maneras: nota convertible o carta de intenciones (también conocida como “LOI” de “Letter of Intent”). La diferencia principal entre una y otra está en el grado de compromiso tanto tuyo como del inversor, así como en la rapidez en recibir liquidez.

Nota Convertible

La nota convertible es un préstamo mercantil atípico, porque el prestamista no lo concede con la intención de recibir dinero e intereses, sino de hacerse socio de la compañía. El negocio recibe liquidez inmediata y, a cambio, se compromete con el prestamista a una serie de condiciones para ejecutar el aumento de capital. Es la forma de compensar el “show me the money”.

Los conceptos clave de una nota son:

  1. El descuento: de este modo estás compensando al inversor por el riesgo que asume.
  2. Cap y floor: Las horquillas de valoración para convertir el dinero en participaciones.
  3. El objetivo de inversión: cuánto dinero quieres conseguir.
  4. El plazo de conversión en capital social: deberás ponerte un plazo para decidir cerrar la ronda, con o sin objetivo de inversión cumplido.
  5. El ticket mínimo: cuánto es el mínimo que quieres que cada socio nuevo invierta.
  6. Los intereses.

Para valorar cuántas participaciones le darás al inversor, tendrás que manejar al menos una valoración máxima o “CAP”, y el descuento que aplicarás a la valoración de la siguiente ronda. El cap es el valor al que pretendes elevar tu compañía con la ronda.

Estas valoraciones te permitirán decidir de antemano cómo quieres premiar a tus inversores por entrar en tu capital y cuánto estás dispuesto a diluirte tú y todos tus socios.

Y si no se materializa la ronda, es decir, no llegas al objetivo, lo normal es que establezcas una valoración mínima o “floor”. El floor suele ser el valor de la startup al abrir la ronda o “valor premoney”, porque viene antes de la inyección de dinero.

Carta de intenciones o “LOI”

La carta de intenciones, al fin y al cabo, es una forma de poner por escrito la intención de un inversor de invertir en tu startup. En una carta de intenciones, dependiendo de la fuerza negociadora de uno u otro, dejas por escrito más o menos detalles de cómo ese inversor y tu empresa vais a ejecutar su entrada en el capital dentro de un periodo de tiempo.

Lo más habitual que te van a exigir incluir en una carta de intenciones son el plazo en el que tienes previsto cerrar tu ronda, la valoración de la sociedad, cómo se va a ejecutar su inversión (aumento de capital o entrega de participaciones), y la necesidad de fijar los puntos que querrá incorporar a tu pacto de socios (si lo tienes), o de firmar uno con unas condiciones propias.

No deja de ser una mera promesa, es decir, que no tiene carácter vinculante. Y sin embargo suelen necesitar más tiempo de negociación, porque tienes que acordar con el inversor la valoración de la compañía. Y negociar el posible pacto de socios.

¿Y cuando todo haya terminado?

Ya tienes tus notas, tus LOIs, te sale cap y floor por la nariz y la americana con la que has visitado a tus inversores chilla cuando la tocas. Has cerrado por fin. Parecerá una obviedad para muchos, pero me encuentro a menudo con esta pregunta: ahora ¿qué hago con este dinero? ¡No te reboces en los billetes que eso es una marranada!

En lugar de eso:

  • Negocia tu pacto de socios. Si puedes apoyarte en un abogado, te facilitará mucho la labor.
  • Convoca y celebra junta de socios: Tienes que acordar el aumento de capital con la entrada de nuevos socios.
  • Ve al notario y eleva tu aumento de capital a público. Dependiendo del tamaño que hayas alcanzado y del número de socios que tengas, puedes pensar en elevar el pacto de socios a público.

Ponte a trabajar y pórtate bien ¡Esto acaba de empezar!

 

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