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Lograr una buena relación con tu asesoría

By 15 diciembre, 2018 No Comments

Cómo conseguir una buena relación con tu asesoría y qué esperar de ella

Si bien es cierto que tu asesor es tu mayor aliado en la lucha constante contra la cantidad ingente de documentos y obligaciones que tiene un empresario,  es recomendable trabajar esta relación.

Desde mi posición he estado en ambas situaciones, la de asesor y la de asesorado. Os puedo asegurar que la tarea del asesor es mucho más que presentar impuestos y confeccionar nóminas. En  muchas ocasiones, se convierte en un paño de lágrimas para muchos empresarios que no saben qué hacer en determinado momento.

Las asesorías son un servicio que nos ahorra mucho trabajo en fases iniciales. Como comenté en una entrada anterior, son muchas las horas que hay que perder para llevar todas las obligaciones fiscales y legales al día.

Olvidaros, si sois el CEO o el CFO de la compañía, de llevar la contabilidad. Vuestra generación de valor es otra. No debéis asumir ese trabajo en fases iniciales, hay que construir una empresa. Sé que muchos seríais capaces de hacerlo.

Storytime

En una ocasión, una alumna me preguntó si se podía aprender a gestionar los impuestos y llevar ella su propia contabilidad. Mi respuesta  fue, “SI”, y seguidamente le pregunté quién iba a vender el producto por el que iba a facturar. Evidentemente se quedó sin palabras. Todo se puede aprender pero vuestro trabajo como empresarios es crear una empresa, no perder horas en procesos administrativos que no generan gran valor en fases iniciales.

Sin embargo, no se le puede exigir a un asesor que lleve una contabilidad de costes (si no la pagas) o una contabilidad detallada de cada movimiento dentro de tu operativa. Cuando llegue ese momento hay que internalizar el proceso para tener el máximo control de la información y poder tomar decisiones fundamentadas.

Hasta que ese momento llegue, has de tener en cuenta que siempre debes enviar a tu asesor la información clara y concisa sobre tus movimientos. Nunca dejando a la imaginación ningún resquicio de transacción realizada.

Debemos tener en cuenta que no es SOLO nuestro contable. Normalmente, un solo asesor lleva entre 10 y 20 empresas más, por lo que puede cometer errores, cruzando datos debido a la mala recepción de la información.

A modo de recomendación, todo bien ordenado y a tiempo, ahorra muchos disgustos.

Por otro lado, evidentemente, dependiendo del tamaño del despacho al que acudas, tendrán una mayor o menor cantidad de recursos disponibles para atender tus necesidades. Por ello, grandes firmas pueden ser útiles a la hora de resolver procesos diversos debido a su capacidad humana. Pero en ocasiones, si lo que buscamos es algo más pequeño, no es mala idea recurrir a pequeños despachos  puesto que sabemos que nuestra empresa estará tratada como se merece.

EN QUE TE PUEDEN AYUDAR TUS ASESORES

  • Impuestos
  • Reclamaciones
  • Nóminas
  • Trámites legales para constituciones
  • Asesoramiento fiscal
  • Asesoramiento laboral
  • En ocasiones (si disponen de abogado mercantil) en temas mercantiles.

EN QUE NO TE PUEDEN AYUDAR TUS ASESORES

  • Te pueden ayudar a darte visibilidad sobre tu empresa pero NUNCA has de basarte en su opinión para tomar decisiones estratégicas de tu compañía.

Esto tiene que grabarse en tu mente. Sus opiniones se basan en los datos contables, NO ES SUFICIENTE. La contabilidad recoge la imagen de la empresa en el pasado pero cara al futuro, el asesor no puede arrojar una opinión fundamentada al respecto. Es como tirar una moneda al aire.

Eso sí, te puede recomendar la compra de un elemento o realizar o no una inversión para ajustar las pérdidas pero nunca ha de tomar la decisión.

¿Tú qué harías?

Esta es la pregunta que deberías evitar hacerle a tu asesor. Has de saber qué hacer en cada momento respecto a la estrategia, claro está.

Dicho esto, NUNCA confiéis al 100% en vuestro asesor, nunca está de más revisar y conocer vuestras obligaciones y cerciorarse de que se están cumpliendo. Un error tan simple como poner mal un CIF en un impuesto luego puede ser un quebradero de cabeza.

Esta supervisión, evidentemente, se incrementa cuando aumenta la complejidad del negocio y el flujo de factura y transacciones aumenta.

Un asesor no es un esclavo, detrás de nuestras cuentas hay una persona que tienen exponencialmente problemas en relación al número de empresas que lleva. Si detectas que no tienen la información que necesitas, llegó el momento de internalizar dicha gestión.

Llevar una contabilidad al máximo detalle es un trabajo tedioso de ocho horas al día para empresas con más de 3000 movimientos al mes.