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Por qué el ‘señor Lobo’ de Pulp Fiction es un buen mentor para tu startup

By 3 septiembre, 2015 No Comments

«Soy el señor Lobo, soluciono problemas». Así es como se presentaba el personaje al que daba vida Harvey Keitel en la película Pulp Fiction. La frase, más allá de la soberbia que se le pueda asociar a un tipo con smoking que tiene media hora para deshacerse de un cadáver sin dejar rastro, es uno de los lemas que todo emprendedor debería aplicar a su startup.

Uno de los errores que muchos emprendedores cometen es considerar que el éxito de una startup depende de una idea genial, una notable capacidad de comunicación convencer a inversores y una tecnología innovadora que le diferencie del resto. No es así. Una startup de éxito no es una idea, ni un fajo de dinero ni un dispositivo revolucionario. Una startup de éxito es un señor Lobo que soluciona problemas. Principalmente, los de sus clientes.

Por eso, a la hora de definir un modelo de negocio y establecer una hoja de ruta a seguir, una de las preguntas más importantes que todo emprendedor debe hacerse es qué problemas le va a resolver con su startup a los consumidores. La segunda cuestión que debe responder es cómo va a hacerlo. Y la tercera, cuánto dinero espera conseguir con ello.

Si tu idea resuelve un problema a un gran número de personas, de una manera más eficiente que la competencia, y con una rentabilidad económica para ti, enhorabuena, tu startup es un señor Lobo. Y si aún no tienes claro que el personaje creado por Tarantino sea un buen modelo donde inspirarse, a continuación tienes cuatro pilares que utiliza el señor Lobo a la hora de resolver problemas que puedes aplicar en tu startup.

Señor Lobo

1. Saber cuál es el problema

Por encima de la metodología, de la experiencia, de la idea que se haya ocurrido o de los recursos de que dispongas, el primer paso siempre comienza por detectar el problema. Antes de presentarse en casa de Jimmy -personaje interpretado por Quentin Tarantino en Pulp Fiction- el señor Lobo anota cómo está la situación.

Hay dos mafiosos llenos de sangre hasta las orejas, un coche con restos de cerebro, un cadáver y una esposa que en una hora regresará a casa. En resumen: lo que hace es identificar el problema. De la misma manera, es conveniente que antes de lanzar tu startup al mercado hayas detectado cuál es el problema con el que se encuentran tus clientes.

Señor Lobo

2. Adaptarse a la realidad del mercado

Pongamos por caso que has desarrollado una aplicación revolucionaria que permite hacer lo que ninguna de las actuales. Puedes pensar que se va a descargar por millones, pero… ¿Has estudiado si esa solución que propones se ajusta a la realidad? Puede que para usar esa aplicación sea necesario un consumo de datos excesivo desde el móvil, o que no exista hardware con suficiente potencia para sacarle todo el provecho, o que los costes de producción sean excesivos. En resumen, que tu aplicación se encuentra en un nivel distinto al que es capaz de absorber el mercado.

En Pulp Fiction, el señor Lobo comprueba el contexto en el que se encuentra el problema antes de proponer una solución. Es una casa grande, con ropa de cama que puede servir para tapizar el coche, con productos de limpieza… Sabiendo el contexto en el que te mueves puedes adaptar su solución con mejor probabilidad de éxito.

Travolta y Samul L. Jackson

3. Establecer plazos y medir

Vale, has identificado el problema, has analizado el mercado, tienes definida la solución… ¡Pero no te olvides de establecer plazos de ejecución y de medir los resultados! En Pulp Fiction el señor Lobo divide la tarea que deben realizar John Travolta y Samuel L. Jackson por etapas. «Primero, limpien el coche. Después, limpiénse ustedes».

Y, por supuesto, comprobar que todo ha quedado bien limpio. Además, el señor Lobo sigue una metodología Lean Startup que le permite ahorrar recursos y no malgastar el tiempo. ¿Para qué van a meterse por turnos los dos mafiosos en la ducha cuando con una manguera y 30 segundos de agua a discreción queda resuelto ese punto?

4. No caer en la autocomplacencia

El ego es uno de los mayores enemigos de un emprendedor. Tanto a la hora de saber encajar golpes y críticas que atacan directamente el núcleo de su idea de negocio, como en el momento en que los números y métricas empiezan a despuntar.

El éxito de una startup no se mide por picos de ventas, sino por un crecimiento constante y lineal. De nada sirve que un mes batas tu récord de descargas, visitas a la web o ventas, si no eres capaz de que ese crecimiento se mantenga de una manera creciente y exponencial a lo largo del tiempo. He aquí una de las mejores lecciones que puedes aprender del señor Lobo para tu startup: «No empecemos a chuparnos las pollas todavía».

 

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